
Hay casas en las que las camas han permanecido tendidas por años. Otras en las que el fondo de una taza con café tomada antes del salir al aeropuerto se ha convertido en betún y ha ahogado el plan de regreso. En casi todas, el polvo ha hace nudos sobre los muebles y paredes difíciles de quitar. En la que está Mairin Reyes un miércoles antes de Semana Santa es el anexo de una vivienda principal en una urbanización de quintas de clase media en el sureste de Caracas, en una calle con vigilancia privada, donde crecieron los hijos y nietos de una familia que ya no está en Venezuela.
Fonte: https://elpais.com/america/2025-05-06/las-casas-abandonadas-de-los-migrantes-venezolanos.html