Me había propuesto dedicar esta columna a una de las mujeres que más admiro y cuyo centenario se cumple la próxima semana, el 21 de octubre. Una mujer luminosa y valiente, víctima de un régimen autoritario que, desde 1960, se le prohibió volver a su patria —ni siquiera pudo despedir a su madre— por mantenerse fiel a su arte y a su libertad. Una artista que, con su voz y al grito de Azúcar, nos enseñó a soñar, a cantar y a bailar, y que nunca dejó de cantarle a su Cuba natal: Celia Cruz.
Fonte: https://elpais.com/us/2025-10-14/el-nobel-de-maria-corina-machado-otra-vuelta-de-tuerca-contra-nicolas-maduro.html