Hace apenas unas semanas, la escena habría sido impensable. El embajador alemán, Völker Pellet, estrechaba la mano del ministro del Interior, Diosdado Cabello, en el palacio presidencial de Miraflores. Un mes antes, Cabello, uno de los hombres fuertes del chavismo, había dedicado al diplomático alemán parte de su programa de televisión, donde suele ridiculizar y amenazar a quienes considera adversarios. Dijo haberlo visto “tranquilazo” por Caracas y mostró fotos de sus redes sociales paseando por el Waraira Repano, el cerro Ávila que domina la ciudad, para burlarse de la advertencia de Alemania sobre los riesgos de viajar a Venezuela en plena escalada con Washington. Hoy, ese mismo embajador es recibido oficialmente en el corazón del poder chavista.
Fonte: https://elpais.com/america/2026-01-15/venezuela-se-abre-al-mundo.html