Un pitido cansado, que tiene algo de antiguo, anuncia la entrada del tren expreso procedente de Teherán en el andén de la estación de Van (este de Turquía), lentamente y con un par de horas de retraso. Tras más de24 horas traqueteando por la geografía maltrecha del Irán septentrional, sus 280 pasajeros desembarcan fatigados, ojerosos, arrastrando pesadas maletas. El enjambre de taxistas que se ha concentrado en las escaleras de entrada de la estación se abalanza sobre ellos en busca de clientes y mezclan palabras en turco, en persa, en kurdo, para negociar el porte de personas y equipajes hasta el centro de la ciudad o, directamente, al aeropuerto. Algunos solo han hecho la mitad del camino. “Aún nos queda un vuelo a Estambul y, de ahí, otro a Alemania”, explica una joven veinteañera que no quiere dar el nombre por su oposición al régimen ―que hace poco más de dos meses masacró a miles de manifestantes―, pero también a las bombas lanzadas por Estados Unidos e Israel sobre su país: “Es aterrador lo que está pasando. Querríamos que se fueran los mulás, pero no estoy segura de que así vaya a pasar”.



Fonte: https://elpais.com/internacional/2026-03-29/miles-de-iranies-huyen-a-turquia-atacan-objetivos-no-militares.html