Son las dos de la tarde en Aguacate. Un puñado de vecinos de este pequeño pueblo cubano se mece en sillas colocadas en fila en la vereda; otros van a la tiendita a comprar un refresco para el calor, venden piezas sueltas de ferretería o tienden la ropa en la azotea. Es un día más en el barrio. Hasta que pasa Juan Carlos Pino. Llega despacito a la plaza central, pitando y saludando a todo el que voltea a ver con sus propios ojos el famoso vehículo a carbón. A Pino se le ensancha el pecho del orgullo. Lo aparca y pocos minutos después se juntan una decena de personas alrededor. Él presume de su coche y responde todas las dudas. “¿Pero cómo hiciste funcionar esto?“, pregunta una mujer que lo busca para una foto. “Ño, ¡es de película!”, le dice un viejo amigo. Otro llama a un familiar y le da las coordenadas exactas para que venga corriendo “a ver esto”.

Fonte: https://elpais.com/america/2026-04-03/magos-contra-la-escasez-en-cuba-coches-a-carbon-y-banos-con-agua-de-lluvia.html