Un administrativo llamado Juan Carlos Olmo se apostó en 1994 una cena que José Bonaparte, Pepe Botella, había muerto en Canadá. Lo había leído en EL PAÍS así que debía ser verdad. Pero en realidad, José I murió en Florencia y Olmo tuvo que pagar aquella cuenta. Antes, mandó una carta a la defensora del lector de EL PAÍS, en aquel momento Soledad Gallego-Díaz; en ella, argumentaba que debería ser este periódico el que les invitara a los dos. “Algunos creerán que Olmo exagera. La defensora del lector cree, por el contrario, que tiene razón y que no exagera nada (…). La rapidez con la que se trabaja en un diario hace prácticamente imposible garantizar la comprobación y confirmación de todos y cada uno de los detalles de una información (…). La única solución que se nos ocurre a los ombudsman o defensores del lector es corregir, rectificar y pedir disculpas tantas veces como sea necesario”, respondió entonces la futura directora en una columna titulada “EL PAÍS debe una cena”.
Fonte: https://elpais.com/aniversario/2026-05-01/el-pais-fue-el-primer-periodico-en-espana-en-tener-defensor-del-lector-esto-es-lo-que-nos-ha-ensenado.html