“Comes y te vas”, la icónica frase dio la vuelta al mundo en 2002. Fue la solicitud del entonces presidente mexicano, Vicente Fox, a su homólogo de Cuba, Fidel Castro, para evitar un encuentro entre el cubano y el mandatario estadounidense George W. Bush durante la Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo realizada en el Estado norteño de Monterrey. Ese episodio tensó durante años la relación entre los dos países latinos. Así de tirante recuerda la oposición el vínculo entre México y Cuba antes de la llegada de Morena al poder en 2018, cuando se retomó una buena relación con la isla ante el apoyo mexicano. Hoy, la presidenta, Claudia Sheinbaum, se ve en una encrucijada debido al suministro de petróleo que su Gobierno hace a la Administración de Miguel Díaz-Canel. La transacción ha cobrado más relevancia en los últimos días por la tensa relación en la que México fluctúa con Estados Unidos y ante la reciente intervención de Donald Trump en Venezuela. El Gobierno mexicano es uno de los principales proveedores de combustible para los cubanos. “Es una irresponsabilidad, México no puede estar subsidiando dictaduras”, es el tono uniforme de las críticas que se han lanzado desde diferentes frentes de la oposición (PAN, PRI y MC) al suministro de crudo que México mantiene. Las voces de rechazo han surgido incluso desde las filas de Morena. Uno de los suyos ha llegado a poner sobre la mesa la idea de que se frenen los envíos de petróleo.
Fonte: https://elpais.com/mexico/2026-01-14/el-suministro-de-petroleo-a-cuba-levanta-una-polvareda-en-el-gobierno-de-sheinbaum.html