Un chico alto —de 1,87 metros—, con brazos largos y muy delgado —apenas 50 kilos—, sale del aeropuerto de Guadalajara, en Jalisco. Es su primera vez en México, también la primera vez que sale de su país. Es de Villavicencio (Colombia), tiene 25 años y se llama Iván Esteban Cano Hernández. Está ilusionado, ha tardado casi un año, pero, por fin, ha conseguido un trabajo. Iván tiene el síndrome de Marfan, una enfermedad genética que le ocasiona fallos musculares, problemas de corazón y una fuerte pérdida de visión. A pesar de su discapacidad, él siempre ha tratado de salir adelante, cómo le enseñó su familia. Tiene estudios en contabilidad y es técnico en sistemas informáticos, justo lo que buscaba la compañía mexicana de paquetería que le contactó por internet y que le ha pagado un viaje de 3.600 kilómetros. Gracias a esta oportunidad ha montado por primera vez en un avión. Ha aprovechado una escala en Cancún para mandarle un mensaje a su madre: “Mamá, ya llegué a México y estoy bien”. Es lo único a lo que le ha dado tiempo.
Redacción e investigación:
Natalia Herrera y Beatriz Guillén
Historia gráfica:
Carlos Carabaña
Diseño y maquetación:
Mónica Juárez Martín
Fonte: https://elpais.com/mexico/2025-12-08/ivan-cano-el-preso-del-horror-de-mexico.html