Después de todo, hay que agradecer el obsceno imperialismo de Donald Trump cuando dice que “tendrá el honor de tomar Cuba” porque “él puede hacer lo que sea cuando quiera”. Este nivel de desfachatez destruye los refugios retóricos de los actores políticos menores, que no tienen dónde meterse ante las frivolidades y los divertimentos humillantes del usurpador. Hay algo primario, poco elaborado, en la crueldad de Trump, seguramente porque a través de él se expresa el inconsciente del capitalismo. En ese rol de figura goyesca desatada, de delator de un proyecto de colonización tecno-cristiana, solo Javier Milei llega más lejos. Hace apenas unos días, en su discurso ante la Bolsa de Comercio de Córdoba, el mandatario argentino alcanzó a preguntarse para qué el Creador le había dado el planeta al ser humano, si no para romperlo.
Fonte: https://elpais.com/america/opinion/2026-03-22/cuba-la-sinceridad-del-oligarca-y-la-flotilla-humanitaria.html